Existe una percepción bastante extendida entre los compañeros de trabajo de que quienes trabajan en Recursos Humanos no son lo suficientemente visionarios, que están demasiado centrados en las tareas tácticas del día a día y que, por tanto, no son capaces de aportar valor a largo plazo a la empresa.
¿Cuánto hay de “percepción” y cuánto de realidad en esto? Lo cierto es que las personas de RR. HH. tienen un problema de relaciones públicas y, aunque estén haciendo las cosas bien, necesitan esforzarse más por demostrar el retorno de la inversión (ROI) de sus actividades.
Las siguientes recomendaciones deberían ayudar a quienes trabajan en Recursos Humanos (o en la gestión y administración de personal en pymes) a mejorar su imagen y a demostrar la importancia de su contribución a las organizaciones para las que trabajan.
1. Mostrar un mayor interés por el negocio
Los responsables de RR. HH. suelen ser criticados por una supuesta falta de implicación con el negocio. Asegúrate de comprender en profundidad la actividad de la empresa, la dirección estratégica que está siguiendo y las tendencias del sector que influirán en su forma de operar en el futuro. Esto te ayudará a diseñar planes de gestión de personas alineados con la estrategia empresarial y orientados a apoyar el crecimiento de la organización.
También es fundamental demostrar interés por los aspectos económico-financieros. Si eres capaz de hablar el lenguaje del negocio, será mucho más probable que obtengas apoyo y reconocimiento por parte de tus compañeros.
2. Desarrollar una perspectiva a largo plazo
Levanta la vista con más frecuencia y observa qué está ocurriendo a tu alrededor. Comprender tu propio sector es esencial, pero también resulta muy útil saber cómo otros sectores están abordando los retos en materia de RR. HH. Numerosos estudios confirman que atraer y retener al mejor talento seguirá siendo uno de los mayores desafíos de Recursos Humanos en los próximos años.
Por ello, es importante mantenerse al día de las mejores prácticas en gestión de personas y de los principales retos en el desarrollo del talento. Amplía tus lecturas, crea red fuera de tu sector y participa en congresos y eventos profesionales para conocer nuevas ideas y contrastarlas con otras organizaciones.
3. Ser más “inteligentes” con la tecnología
Muchas personas de RR. HH. ya son conscientes de que la tecnología puede simplificar procesos y liberar tiempo para centrarse en cuestiones más estratégicas. Sin embargo, la tecnología evoluciona rápidamente y hoy existen herramientas avanzadas que permiten a las empresas planificar con antelación y gestionar sus operaciones diarias de forma mucho más eficiente.
Cada vez se presta más atención al análisis de datos como la “próxima gran tendencia”. Las herramientas de reporting y HR Analytics ayudan a ofrecer información más profunda y predictiva sobre la plantilla del futuro. Si aún no las estás utilizando, es el momento de aprovechar las ventajas que pueden aportar a tu organización.
4. Estar más cerca de la línea
Los responsables de línea son quienes implementan las políticas e iniciativas de RR. HH. y gestionan a las personas en el día a día. Tener una comprensión clara de sus retos y dificultades te permitirá diseñar estrategias de personas que realmente marquen la diferencia para la empresa.
Habla con ellos sobre sus principales puntos de dolor: aquello que les impide desarrollar el negocio o retener a los clientes, y elabora planes de acción conjuntos directamente vinculados a los resultados empresariales. Construir alianzas internas te ayudará a crear una red de apoyo que respalde tus iniciativas cuando necesites el aval de la alta dirección.
5. Demostrar el ROI potencial
Las iniciativas de RR. HH. son conocidas por ser difíciles de medir. Demostrar, por ejemplo, el impacto de un programa de compromiso en la productividad o la rentabilidad no siempre es sencillo. Empieza por generar confianza centrándote en áreas más fáciles de vincular a los costes.
Si el absentismo es elevado, implanta medidas y herramientas para monitorizarlo y reducirlo. Si la rotación es un problema, analiza cuánto cuesta la selección y cuáles son las causas subyacentes. Establece objetivos claros y medibles para todas tus acciones, de modo que puedas demostrar el retorno de la inversión a medida que avanza cada proyecto.
Muestra a los managers de la organización una correlación clara y cuantificable entre las iniciativas de RR. HH. y los resultados económicos, y demuestra así cómo Recursos Humanos aporta valor real al negocio.