En los últimos tiempos se ha escrito mucho sobre los distintos estilos de liderazgo y se han llevado a cabo numerosas investigaciones para demostrar cómo los estilos de gestión pueden tener un impacto enorme en la satisfacción de los empleados, su bienestar y las relaciones laborales. La conclusión común de todos estos estudios es clara: si las empresas quieren contar con personas motivadas, deben alejarse del estilo de gestión basado en el “haz lo que te digo” y adoptar un enfoque más motivador y orientado a la responsabilidad.
Hace algunos años, Jack Zenger y Joseph Folkman, consultores y autores de varios libros sobre desarrollo del liderazgo, llevaron a cabo un importante estudio sobre 30.000 managers, analizados a través de la percepción de 300.000 de sus colaboradores directos. Identificaron los llamados “errores fatales” del management, que a menudo solo se hacen evidentes tras trabajar durante un tiempo con el mismo responsable y de los que, en muchos casos, los propios managers no son conscientes. Según este estudio, los managers no deberían evaluarse tanto por lo que hacen, sino más bien por lo que dejan de hacer.
En este artículo hemos identificado los que, a nuestro juicio, son los cinco errores más frecuentes de los managers que pone de manifiesto la investigación.
Falta de inspiración
causada por la escasa energía y entusiasmo hacia su propio trabajo. Los peores managers fueron descritos por sus equipos como poco entusiastas o incluso pasivos a la hora de ejercer una de sus funciones principales: dar ejemplo como líderes. ¿Qué es el liderazgo si no la capacidad de inspirar a otros y transmitir el rumbo con eficacia? No prestar atención a este aspecto es, sin duda, el error más imperdonable que puede cometer un manager.
Aceptar un rendimiento mediocre en lugar de buscar la excelencia
Los managers poco sólidos no establecen objetivos ambiciosos y, sin darse cuenta, fomentan resultados mediocres. Es fundamental mantener alta la concentración del equipo, animar a las personas a dar lo mejor de sí mismas y reconocer los comportamientos positivos. Por el contrario, no incentivar una competencia sana dentro del equipo debilita la creatividad y la motivación para superarse continuamente.
Falta de visión y dirección
Se trata de managers con una visión poco clara del futuro, que no saben exactamente hacia dónde ir ni son capaces de comunicarlo, dejando a las personas sin un camino definido. Especialmente en contextos de incertidumbre, el líder debe actuar como un “faro” que ilumina el camino y acompaña a su equipo en la consecución de los objetivos comunes. Para ello, es imprescindible que el propio manager tenga claros el propósito de su trabajo, los recursos disponibles y los pasos necesarios, y que sepa transmitirlo con una comunicación eficaz. Sin estas bases, ningún líder puede realmente “mostrar el camino”.
Incapacidad para colaborar y trabajar en equipo
Los líderes más débiles evitan el diálogo, actúan de forma independiente y no consiguen desarrollar relaciones positivas con sus compañeros. En los peores casos, conciben el trabajo como una competición y a sus colegas como adversarios. Por el contrario, los buenos managers destacan por su empatía, su capacidad para ponerse al nivel de su equipo y por actuar con transparencia. Solo así logran ganarse la confianza del grupo y fortalecer la cohesión necesaria para afrontar los retos del negocio como un verdadero equipo.
Falta de coherencia
Decir una cosa y hacer otra es la forma más rápida de perder credibilidad. Los peores casos no solo afectan a su propio liderazgo, sino que suponen un riesgo mayor como modelos de comportamiento negativo, ya que pueden provocar que otros imiten esas actitudes. Ser coherente entre lo que se dice y lo que se hace es uno de los mayores esfuerzos que debe realizar un manager para ganarse su liderazgo, pero también uno de los más recompensados, al ser reconocido como guía y referente para los demás.
Nos encantaría saber qué opináis y si reconocéis estos comportamientos en los equipos directivos con los que trabajáis a diario. Contadnos cuáles creéis que son las cinco cosas más importantes que debería hacer un buen manager y compartiremos vuestras reflexiones en un próximo artículo con otros lectores de nuestro blog