Es difícil encontrar a alguien en España que no recuerde con emoción la victoria de la selección española en el Mundial de fútbol de 2010 o los triunfos en las Eurocopas de 2008 y 2012. Momentos que consiguieron implicar a todo un país en una ola de entusiasmo colectivo. Parece claro que pocas cosas unen tanto como la celebración de un gran éxito deportivo.
Sin embargo, existen diferencias significativas entre cómo se percibe la búsqueda de la excelencia en el deporte y cómo se valoran los resultados en el ámbito empresarial.
Mientras que el éxito deportivo suele generar admiración, el éxito empresarial a menudo provoca sentimientos encontrados, donde en ocasiones predominan la envidia o el recelo. Dicho de otro modo, cualidades que se aplauden en los referentes deportivos —como la determinación, la disciplina o la competitividad— pueden adquirir connotaciones negativas en el entorno laboral.
Ante este contexto, cabe preguntarse: ¿qué puedes hacer para superar la resistencia a reconocer los logros en el mundo empresarial y fomentar que las personas se sientan orgullosas de sus capacidades?
Crear el contexto cultural adecuado
Es fundamental promover una cultura en la que el reconocimiento sea una práctica habitual, tanto para las pequeñas contribuciones como para los grandes logros. Diversos estudios demuestran que cuando ofreces reconocimiento de forma constante, el nivel de compromiso de las personas aumenta de manera significativa. Eso sí, es clave asegurarte de que ese reconocimiento sea auténtico y realmente percibido como tal.
Comunicar los éxitos alcanzados
Compartir los resultados obtenidos, tanto a nivel interno como externo, es una parte esencial del proceso. Utiliza los canales de comunicación interna para informar cuando una persona o un equipo haya alcanzado un resultado relevante o haya tenido un desempeño excepcional. Del mismo modo, mantener informados a los equipos de comunicación o prensa puede ayudar a poner en valor el trabajo realizado. Un artículo en un medio de referencia del sector sigue siendo una excelente forma de reconocer el esfuerzo colectivo.
Hablar de los éxitos para inspirar a otros
Facilita que las personas puedan compartir sus logros y el recorrido que las ha llevado hasta ellos. Transmitir que hablar de los éxitos es positivo ayuda a inspirar a otros y a impulsar el desarrollo del talento. Por ejemplo, puedes animar a quienes han obtenido mejores resultados a ejercer como mentores o a compartir las habilidades que les han permitido destacar.
Construir el espíritu de equipo
Los grandes logros rara vez son individuales; suelen ser el resultado del trabajo en equipo. Por eso, es importante crear espacios y oportunidades para reforzar las relaciones entre las personas que colaboran juntas. Además, las herramientas digitales y los sistemas de RR. HH. actuales facilitan la conexión, la comunicación y el sentimiento de pertenencia a una comunidad.
Recompensar de forma adecuada
Asegúrate de reconocer y premiar los comportamientos que quieres impulsar. Revisa los sistemas de incentivos para comprobar que están alineados con la cultura que deseas fomentar. Si el presupuesto es limitado, existen alternativas creativas para celebrar los éxitos: a veces, un simple gesto de agradecimiento o un encuentro informal con el equipo puede tener un impacto muy positivo y demostrar que el esfuerzo ha sido valorado.